Hay congresos a los que vas a aprender. Y luego hay congresos que te enamoran.
El CIOCV de Braga es de los segundos.
Llevo años teniendo la suerte de asistir a este congreso, y cada edición confirma lo que ya sé antes de llegar: que voy a volver a casa cansado, lleno de ideas y con una sonrisa que cuesta trabajo explicar.

Hay varias causas en este congreso que lo hacen diferente:
- Quizás sea el tamaño: lo suficientemente grande para tener un nivel científico de primer orden, lo suficientemente pequeño para que todo se sienta cercano y humano.
- Quizás sea la ciudad, que para mí tiene además la ventaja de quedar cerca de casa, lo que convierte cada edición en algo que espero con ganas desde meses antes.
- O quizás sea esa mezcla tan particular de optometristas portugueses y españoles que se reencuentran, se conocen y se ponen al día, con ponentes llegados desde múltiples partes de España, Estados Unidos y Reino Unido que le dieron al congreso una dimensión todavía más internacional.
- La organización, como siempre, cercana y auténtica. Paulo, Madalena, Jorge, Miguel, Antonio y su equipo tienen una manera de hacer las cosas que se nota: sin estridencias, sin caos, con esa tranquilidad y naturalidad de quien sabe lo que hace y lo hace bien.
- El ambiente que generan es el de un congreso en el que uno se siente cómodo desde el primer momento, donde es fácil acercarse a los ponentes, donde las conversaciones de pasillo valen tanto como las ponencias del escenario.
Este año, además, tuve la suerte de asistir a la cena “oficial” que organizaron —con el apoyo de Alcon, entre otros patrocinadores— y fue estupendo.
Buena compañía, buena comida y esas conversaciones que solo ocurren cuando la jornada ha acabado y todo el mundo se relaja.
Compartir la cena (y conversaciones) con personas de la talla de José Luis Pedraz, Eduardo Fernández Jover, Gonzalo Carracedo, Assumpta Peral, Elena Salobrar, Mark Rosenfield, etc. fue un regalo inesperado que no estaba en el programa oficial, pero que, a su manera, también forma parte del congreso.
Pero el CIOCV no termina cuando apagan el proyector.
Termina mucho más tarde, cuando cada uno vuelve a su casa con la cabeza llena y la sensación de haber aprovechado bien el tiempo.
Por todas estas razones fue, sin duda, uno de los mejores CIOCV para mí (opinión totalmente subjetiva y personal).
Por eso no podía faltar este resumen, porque lo que empezó hace años como unas notas personales para ordenar mis propias ideas y compartirlas con algunos compañeros, se ha ido convirtiendo poco a poco en algo mucho más grande.
En cada edición son más los optometristas que demandan estos resúmenes para conocer lo más relevante del congreso, especialmente quienes no han podido asistir.
Y me alegra comprobar que ya no solo llegan a profesionales españoles, sino también a cada vez más compañeros portugueses.
Así que enhorabuena a la organización, a los ponentes, a los patrocinadores y a todos los que hicieron posible que este congreso siga siendo uno de esos a los que uno vuelve con ganas.
Y tras esta introducción, ya no me enrollo más y vamos con el resumen de las sesiones.

Sesión 1: Entrenamiento visual en el deporte: Evaluación, clasificación e Intervención
Esta sesión fue presentada por Paulo Fernandes, y contaba con cuatro ponentes de lujo: Jorge Jorge, Gonzalo Carracedo, Graham Erickson y Mark Rosenfield.
Para ópticas independientes
¿Tu óptica ya aparece en buscOOptica?
Registra gratuitamente tu ficha profesional y ayuda a que más pacientes encuentren tu óptica en Google, Google Maps y en las nuevas búsquedas con inteligencia artificial.
Registrar mi óptica gratisSin compromiso. Alta rápida y orientada a mejorar tu visibilidad digital.
Impacto de los dispositivos digitales en el sistema visual y en el rendimiento deportivo de los atletas de élite — Jorge Jorge

Jorge Jorge es optometrista, profesor de la Escuela de Ciencias de la Universidade do Minho y especialista en visión deportiva, con una larga trayectoria trabajando junto a deportistas de élite, especialmente en el fútbol profesional.
Ideas clave
- En 2023, su grupo publicó una encuesta con 1.100 deportistas, más de 260 futbolistas profesionales.
- El 100 % usaba el móvil, más de un tercio, más de 4 horas al día, y el 35 % presentaba síntomas compatibles con insuficiencia de convergencia.
- Lo más llamativo: los atletas que peor valoraban los resultados de su temporada eran los que más horas pasaban con el móvil.
El uso del móvil afecta en diferentes áreas. Estas son las cuatro principales:
Vía 1 — Sistema visual
- El uso prolongado reduce el parpadeo, aumenta el esfuerzo acomodativo y vergencial y altera la calidad de la película lagrimal.
- Los síntomas más frecuentes son fatiga ocular, cefaleas, visión borrosa intermitente y diplopía ocasional.
Vía 2 — Postura y equilibrio
- La endoforia es el parámetro que más negativamente afecta a la postura.
- Y nos dejó un dato para no olvidar: un atleta endofórico de 3–4 dioptrías prismáticas representa mayor riesgo postural que uno exofórico de 5–7.
Vía 3 — Sueño y recuperación
- Usar el móvil antes de dormir deteriora la calidad del sueño y la recuperación.
- Lo ilustró con una anécdota: un jugador fue a pedir una pastilla para dormir a las tres de la madrugada… con las gafas de filtro de luz azul puestas.
- El mismo jugador se dio cuenta de que las gafas no le valían para nada si uno está activo con el móvil.
Vía 4 — Cognición y rendimiento
- Si los deportistas usan el móvil en los 30 minutos previos al entrenamiento, cometen más errores en la toma de decisiones, corren menos y más despacio, y perciben mayor fatiga.
- Estos resultados los vieron en diferentes deportes como fútbol, voleibol, natación y también en entrenamiento de fuerza.
- Varios clubes ya han prohibido el móvil en el gimnasio durante los entrenamientos.
¿Qué puede hacer el optometrista?
- Incluir en la anamnesis preguntas sobre tiempo, contenido y horarios de uso del móvil.
- Evaluar con cuestionarios específicos de fatiga visual.
- Dar guía de buenas prácticas: sin pantallas al menos dos horas antes de competir y evitar el móvil una hora antes de dormir.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Jorge Jorge es una referencia en visión deportiva en la Península Ibérica y no habla de hipótesis, habla de lo que ve en la consulta y en el vestuario.
Su característico sentido del humor hace sus ponencias amenas y atractivas.
El dato de la correlación entre insuficiencia de convergencia y peor rendimiento percibido me pareció especialmente relevante.
Clasificación de los atletas paralímpicos con discapacidad visual — Gonzalo Carracedo

Gonzalo Carracedo es profesor catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, especializado en superficie ocular, ojo seco y visión deportiva.
Ideas clave
- El objetivo del sistema paralímpico es que el resultado dependa del rendimiento deportivo, no del grado de discapacidad.
- Hasta Seúl 1988, la clasificación era puramente médica, generando hasta 70 categorías con pocas personas en cada una.
- Desde entonces, el sistema se basa más en el área funcional: importa lo que el deportista conserva, no el diagnóstico.
- Las tres categorías visuales son B1 (sin percepción de luz o agudeza inferior a 0,02), B2 (hasta 0,03 o campo inferior a 10 grados) y B3 (hasta 0,1 o campo entre 10 y 40 grados).
- Los que no alcanzan los criterios mínimos son clasificados como no elegibles.
- Cada deporte tiene sus propias adaptaciones: antifaz y guía en atletismo, tándem en ciclismo, balón con cascabeles en fútbol 5, palo avisador en natación, guía en las tres disciplinas del triatlón, etc.
- El judo es el único deporte con clasificación basada en evidencia: detectaron que los de menor deficiencia ganaban sistemáticamente y rediseñaron el sistema, pasando de tres categorías a dos con medición binocular en lugar de monocular.
- La evaluación la realiza una mesa con oftalmólogo y optometrista usando el Berkeley Rudimentary Vision Test a varias distancias, precisamente porque algunos deportistas intentan falsear resultados.
- Las campimetrías deben ser de campo completo (mínimo 80 grados, estímulo III); una de 24 o 30 grados centrales no es válida.
- Clasificar mal a un deportista paralímpico está considerado al mismo nivel que el dopaje.
- El caso de Susana Rodríguez Gacio —campeona paralímpica de triatlón y albina— que es de mi misma ciudad (Vigo) y que conozco personalmente desde hace años, nos dice por dónde debería ir el futuro.
- Susana estuvo clasificada como B2 durante años, pero el deslumbramiento solar en aguas abiertas la dejaba prácticamente ciega.
- La agudeza sola no reflejaba su realidad. El camino pasa por incluir sensibilidad al contraste, sensibilidad al deslumbramiento y visión dinámica en la evaluación.
Qué me llevo / Aplicación práctica
- Escuchar a Gonzalo siempre te permite aprender conceptos nuevos y actualizar antiguos.
- Lo que más sorprendió es la complejidad detrás de algo aparentemente sencillo: clasificar a un deportista por su visión.
- No es terreno para improvisar. Pueden surgir trampillas, los intentos de falsear resultados, campimetrías no válidas, los casos límite.
En cualquier caso, los atletas paralímpicos son auténticos superhéroes, con sistemas de clasificación que todavía tienen mucho recorrido por delante.
Evaluación visual en el deporte: del laboratorio al rendimiento atlético — Graham Erickson

Graham Erickson lleva desde 1998 en la Pacific University College of Optometry, donde imparte los cursos de Optometría Pediátrica, Terapia Visual y Visión Deportiva.
Ideas clave
- Estructuró toda la ponencia en torno a un modelo de rendimiento motor: entrada sensorial → procesamiento perceptual → decisión cognitiva → respuesta motora.
- Todo ocurre de forma simultánea y retroalimentada, y la experiencia del atleta modula cada fase.
- Para medir la agudeza visual, recomienda utilizar los anillos de Landolt y mide siempre en lejos: la mayoría de exigencias deportivas son a distancia.
- El 20/20 es la media; pero con deportistas de élite hay que buscar más allá, porque generalmente puede ser muy superior a la media.
- La sensibilidad al contraste es, para él, más relevante que la agudeza visual en el deporte. Todo lo que se mueve tiene menor contraste que cuando está estático, y las condiciones de luz cambian constantemente.
- Cuando desarrolló el sistema para Nike —hoy Synaptic— diseñó un patrón circular para eliminar el sesgo del astigmatismo.
- Señaló dos lagunas importantes de la profesión: solo medimos contraste en blanco y negro, pero el deporte es en color; y las tinturas se evalúan en interiores, pero se usan a plena luz natural.
- En agudeza visual dinámica, presentó su propio test sacádico.
- Sobre dominancia ocular, comentó que en condiciones de visión binocular normal, su influencia en el rendimiento es mínima. Solo importa cuando el atleta tiene que apuntar con un ojo.
- Presentó como uno de sus instrumentos favoritos algo que describió como “lo más feo y antiguo” para medir estereopsis de lejos en espacio tridimensional.
- Trabaja con jugadores de béisbol y lo mide tanto en posición primaria como en posición de bateo.
- En acomodación y vergencias comenta que en el deporte no se disocian, así que no tiene sentido medirlas por separado. Prefiere una prueba funcional con alternancia entre monitor a 3 metros y teléfono a 40 cm.
- En el mecanismo de decisión, el seguimiento de múltiples objetos es uno de sus mejores discriminadores: futbolistas de élite pueden llegar a seguir 5 pares de puntos en movimiento simultáneo.
- En tiempo de reacción, separa la reacción pura (levantar la mano al ver la señal) de la respuesta total (recorrido hasta el botón). La reacción fue el mejor discriminador entre atletas. “El primer paso en el campo es la ventaja.
Propone organizar la evaluación como una pirámide donde la agudeza visual, el contraste y la estereopsis están en la base. Si esa base no es sólida, todo lo demás está comprometido.
Qué me llevo / Aplicación práctica
- La ponencia del Dr. Erickson sorprendía al principio: imágenes antiguas, aparatos de aspecto obsoleto, tests que parecen de otra época (que luego combinó con otros más actuales).
- Pero ahí está precisamente su estilo, demostrando que lo más viejo puede dar la mejor información y que la tecnología punta no siempre supera a la herramienta sencilla bien utilizada.
- La clave más destacada de toda la charla fue la importancia de la sensibilidad al contraste y la estereopsis, que cada vez se sabe mejor su importancia en el rendimiento deportivo.
- Y quizá lo más valioso fue cómo lo transmitió: en un inglés impecable, claro y pausado, perfectamente comprensible para todos en la sala.
- Explicó cosas complejas sin perder a nadie, con ideas directamente aplicables, y mantuvo el interés del auditorio de principio a fin.
Sin duda, fue una ponencia de mucho nivel que demuestra décadas de trabajo real con atletas de élite.
Entrenamiento visual en el deporte: Conceptos actuales e instrumentación — Graham Erickson
A continuación, el Dr. Erickson dio esta otra ponencia.
Si la primera parte era la evaluación, esta es la respuesta: ¿Qué puedo hacer para conseguir que los atletas mejoren su rendimiento en su deporte mejorando sus capacidades visuales?
Ideas clave
- Arrancó con una pregunta que hace a todos sus atletas: ¿Del 1 al 10, cuánto importa la visión en tu deporte? La respuesta habitual es un 9 o un 10.
- La siguiente pregunta es la que incomoda: ¿Y qué estás haciendo para asegurarte de que tu visión es la mejor posible? Respuesta habitual: Llevo lentes de contacto. Para él, eso es solo el punto de partida.
- El entrenamiento sigue dos grandes enfoques: entrenamiento por capacidades visuales aisladas (la aproximación tradicional del optometrista) y entrenamiento en condiciones lo más “Naturales” posibles (cuanto más se parezca al deporte real, mejor será la transferencia).
Entrenamiento por bloques
- El pitch back (red que devuelve la pelota con estímulos impresos) trabaja reconocimiento visual y respuesta. Color es el nivel más fácil; letras y números, el más difícil.
- Le gusta empezar por el más difícil para que el atleta crea que es imposible y así pueda comprobar su progreso posteriormente.
- Revital Vision mejora agudeza y el contraste trabajando en los límites de sus capacidades. Con un equipo belga de fútbol, usando este entrenamiento, consiguieron casi duplicar la visión al contraste en solo dos meses.
- El problema que tiene es que es muy aburrido y los atletas lo abandonan. “Te pagarían por no tener que hacerlo.” El reto es conseguir que se haga.
- Para la respuesta motora, los malabarismos le gustan especialmente como entrenamiento cruzado: porque pueden entrenar velocidad de reacción, planificación motora y visión periférica en una sola actividad.
Entrenamiento en condiciones lo más naturales posible
- Filtros Bangerter en ambos ojos durante el entrenamiento deportivo real: se reduce la visión progresivamente por niveles y, al retirar los filtros, todo parece más fácil. Reajuste neurológico: las respuestas se vuelven más fluidas y la anticipación mejora.
- Eye tracking móvil (destaca Pupil Labs por su precio asequible): en atletas exitosos se observa una fijación más precisa y sostenida durante la ejecución correcta. Dijo que “Creo que vamos a poder incorporar esto en la práctica optométrica mucho antes de lo que pensamos.”
- Entrenamiento estroboscópico: probablemente la herramienta más potente que ha usado. Mismo principio que los filtros Bangerter, pero con gafas de cristal líquido. Lo que dicen casi todos al quitárselas: “Veo todo más despacio.” Ese es el ajuste neurológico buscado. Lo usa con equipos de la NBA y de la Major League Soccer.
- Realidad virtual: permite repetición mental sin coste físico. Señaló sistemas específicos para fútbol con IA para trabajar la toma de decisiones. El límite actual es el coste.
Qué me llevo / Aplicación práctica
- Esta segunda parte complementa perfectamente a la primera.
- No hay una única herramienta: hay que conocer el abanico, entender qué entrena cada cosa y, sobre todo, saber qué va a hacer realmente el atleta.
- La historia de Revital Vision lo resume bien: la mejor herramienta del mundo no sirve de nada si el atleta la abandona a los tres días.
- La propuesta de los filtros Bangerter aplicados al entrenamiento deportivo real es uno de esos recursos que cualquier optometrista puede incorporar con lo que ya tiene en consulta.
El papel del optometrista en la protección ocular — Mark Rosenfield

Mark Rosenfield es profesor en el State University of New York College of Optometry, con PhD en Ciencias de la Visión por la Universidad de Aston.
Mark empezó de un modo fantástico explicando cómo empezó a darle importancia a este tema de la protección ocular.
Nos contó como el pediatra de sus hijos dedicaba 30-60 segundos en cada visita a hablar de seguridad general, independientemente del motivo de consulta.
Y esa fue la pregunta que nos trasladó: ¿Por qué los optometristas no hacemos lo mismo con la seguridad ocular?
Ideas clave
Los datos para EE. UU., extrapolables a Europa, son reveladores:
- 2 millones de lesiones oculares al año, 1,6 millones de casos de ceguera y 2,3 millones de problemas de baja visión relacionados con traumatismos oculares.
- Más del 90 % de las lesiones oculares son prevenibles. Si no se previenen, como profesión suspendemos.
- Casi el 50 % de las lesiones ocurren en casa, no en el trabajo ni en la fábrica. De ellas, 125.000 al año con productos domésticos cotidianos. Esto no lo sabe la gente.
- Los entornos peligrosos no siempre son los más obvios: cortar el césped, limpiar el baño, usar pegamento, abrir una botella de champán, pasear al perro con correa retráctil.
- Si la lesión puede ocurrir en el salón de casa, el mensaje tiene que llegar ahí.
- Los pacientes de mayor riesgo son niños, pacientes con un solo ojo funcional (incluyendo amblíopes), pacientes con patología ocular en desarrollo y córneas debilitadas por algún tipo de cirugía.
- En lesiones deportivas, el dato sorprendente: en menores de 14 años, la mayor prevalencia no es en fútbol ni en deportes de contacto, sino en piscinas y deportes acuáticos.
- Además, entre el 35 y el 60% de las lesiones deportivas no se reportan, por lo que las cifras reales son aún más altas.
- Defendió que todos los niños deberían llevar lentes de policarbonato o Trivex y planteó argumentos para prescribirlos al 100 % de los pacientes, salvo prescripciones extremas o intolerancia a la aberración cromática (en ese caso, mejor Trivex por tener número de Abbe 44 frente al 30 del policarbonato).
- El ajuste de la montura es tan importante como el material: si se cae fácilmente, no protege.
Su mensaje final fue contundente: “Si el médico no lo mencionó, no puede ser importante.” Los pacientes siguen nuestro criterio. Si no hacemos énfasis, ellos tampoco lo harán.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Una ponencia que no es frecuente ver en congresos y que dejó a todos con la sensación de que estábamos fallando en algo muy básico.
Con datos reveladores y una capacidad didáctica espectacular, Rosenfield convirtió algo aparentemente menor —dedicar 30-60 segundos por visita a hablar de protección ocular— en una obligación profesional ineludible.
La pregunta que se quedó en la sala: ¿cuántos de nosotros lo estamos haciendo?
La respuesta incómoda es obvia. Y la solución es sencilla: en cada visita, independientemente del motivo de consulta, preguntar: ¿qué hace y cómo lo hace?
Esa pregunta puede cambiar la calidad de vida futura de un paciente.
Y esto lo añado yo. Como mínimo, tenemos que avisar a los casos de más riesgo con visión binocular y ojos con ambliopía, pero desde luego lo mejor es tomar el hábito de hacerlo de modo general.
La transcripción está muy incompleta, con muchas partes perdidas. Pero con lo que hay y tus notas tengo suficiente para hacer un resumen sólido.
Sesión 2: Examen visual en el siglo XXI: Innovación tecnológica y desafíos clínicos
La presentación de esta sesión corrió a cargo de Miguel Ribeiro, que presentó a los dos ponentes.
¿Es aceptable un examen visual del siglo XX en el siglo XXI? —Mark Rosenfield

Esta fue la segunda ponencia del Dr. Mark Rosenfield, la primera de la Sesión 2, y otra demostración de su capacidad para ir directo a lo que importa.
Ideas clave
El punto de partida es una pregunta incómoda: estamos en 2026, más de un cuarto del siglo XXI ya ha pasado, y muchos seguimos haciendo el mismo examen visual que hacíamos en el siglo XX.
Las circunstancias han cambiado radicalmente y las formas de realizar exámenes visuales tienen que cambiar con ellas.
Hace cincuenta años casi toda la lectura era en papel. Hoy mayoritariamente es en pantallas, a distancias y ángulos de visión muy distintos:
- Papel: 40 cm (distancia que muchos seguimos usando como referencia universal, aunque ya casi nadie lee en papel).
- Ordenador de sobremesa: aproximadamente 67 cm.(portátil bastante menos).
- Smartphone: claramente por debajo de 40 cm, y tendiendo a acercarse aún más con el uso prolongado.
No tiene ningún sentido prescribir unas gafas para 40 cm si el paciente nunca lee a 40 cm.
- Hay que testar al paciente en las condiciones reales en las que va a trabajar, idealmente simulando su entorno: distancias reales, ángulos reales, dispositivos reales.
- La anamnesis se vuelve, por tanto, mucho más importante y más compleja.
- Hay que preguntar qué dispositivos usa, a qué distancia, durante cuánto tiempo y en qué condiciones.
- Un paciente puede tener tres necesidades visuales distintas que no tienen una solución única: el móvil, el ordenador y la lectura en papel requieren distancias de trabajo diferentes, y una lente progresiva estándar puede no ser la respuesta adecuada para todos ellos.
- Algunos pacientes necesitarán correcciones distintas para distintas tareas, y es mejor saberlo antes de prescribir que descubrirlo cuando el paciente vuelve insatisfecho.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Una ponencia que obliga a hacernos una pregunta sencilla y molesta: ¿Estoy evaluando a mis pacientes en las condiciones en las que realmente van a usar su visión? En la mayoría de los casos, la respuesta honesta es no.
El mundo visual de nuestros pacientes ha cambiado, y si el examen no cambia con él, estamos prescribiendo para un paciente que ya no existe.
Aplicación de tecnologías ópticas avanzadas en los cuidados visuales y en la investigación oftálmica — Edward Mallen

Edward Mallen es profesor y jefe de departamento en la Universidad de Bradford (Reino Unido), investigador en óptica adaptativa y expresidente del College of Optometrists.
Ideas clave
La ponencia exploró los fundamentos tecnológicos de los instrumentos que ya usamos en consulta o que están llegando, con especial énfasis en aberometría, óptica adaptativa y biometría ocular.
- Los aberrómetros actuales tienen su origen en los sensores de frente de onda usados para evaluar telescopios astronómicos hace más de un siglo.
- Más allá del desenfoque y el astigmatismo (aberraciones de segundo orden, las que llevamos toda la vida corrigiendo con gafas), los aberómetros permiten medir aberraciones de orden superior como la aberración esférica —responsable de los halos en pupilas grandes— o el coma, que produce esos halos que algunos pacientes ven alrededor de las luces.
- La óptica adaptativa añade un elemento corrector (habitualmente un espejo deformable con decenas de actuadores) que corrige esas aberraciones en tiempo real.
- En investigación, permite estudiar el ojo con una precisión que no es posible de otro modo.
- Un hallazgo llamativo de su laboratorio: algunas aberraciones del ojo no son ruido, sino señales útiles que el sistema visual usa para guiar la acomodación.
- Cuando las invirtieron experimentalmente, los sujetos acomodaron en la dirección equivocada.
- En el ámbito clínico, estas tecnologías están llegando a los forópteros automatizados mediante lentes de potencia variable, que permiten una refracción sin cambiar lentes individuales.
- En biometría, el salto desde la ecografía de contacto hasta la interferometría de coherencia parcial (IOL Master y similares) supuso pasar de una resolución de una décima de milímetro a una centésima, de forma no invasiva. Fundamental para el seguimiento de la progresión miópica.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Tengo que ser honesto: de todas las ponencias del congreso, esta fue la que resultó más difícil de seguir.
El nivel de detalle en óptica geométrica y el perfil técnico de la charla la alejaban bastante de la aplicación clínica directa del día a día.
Dicho esto, la ponencia tiene su valor para entender qué hay detrás de los instrumentos que ya usamos: el aberómetro que tenemos en consulta, el biómetro para control de miopía, los nuevos forópteros automatizados.
Saber cómo funcionan ayuda a interpretar mejor sus resultados y a explicárselos con más criterio a los pacientes.
Sesión 3: Estrabismo y terapia visual: abordajes clínicos e innovación tecnológica

La presentación de esta sesión corrió a cargo de Madalena Lira, que introdujo a los tres ponentes.
La sesión prometía y no defraudó en absoluto con un resultado brillante.
Tu óptica puede estar perdiendo visibilidad sin que lo sepas
Solicita un diagnóstico gratuito y descubre si tu ficha de Google, tu posicionamiento local y tu presencia en IA están ayudando realmente a atraer pacientes.
Quiero mi diagnóstico gratuitoPensado para ópticas independientes que quieren mejorar su presencia digital.
Tratamiento optométrico de diferentes tipos de estrabismo — Francisco Lara

Francisco Lara es profesor asociado de la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad de Murcia e investigador en Ciencias de la Visión.
Trabaja en la CUVI (Clínica Universitaria de Visión Integral de la Universidad de Murcia), que describe como el paradigma de lo que debe ser una clínica de visión: simbiosis casi perfecta entre oftalmología y optometría, con labor asistencial, investigadora y docente.
Ideas clave
Presentó tres casos clínicos reales, manejados exclusivamente desde la optometría, con un hilo conductor claro: la terapia visual funciona, los prismas no son venenosos y el trabajo multidisciplinar es imprescindible.
Caso 1 — Endotropia acomodativa con ambliopía (niña, 7 años)
Los aspectos que considero más relevantes sobre este caso, aunque no pongo los datos del mismo, fueron:
- El tratamiento de la ambliopía necesita tres patas —refracción, oclusión y terapia visual—;
- Buscar fijación bifoveal desde el principio es fundamental; y sobre los prismas, la frase de la Dra. Susan Cotter que Paco hizo suya: “Los prismas no son venenosos”.
- Si no funcionan, se quitan, pero nadie ha muerto por prescribirlos.
Caso 2 — Exotropia con posible síndrome de Brown (hombre, 44 años)
Este es un caso tratado también en la CUVI y, aunque no tengo los datos exactos, en mi opinión estos fueron los 3 aspectos claves:
- La combinación de terapia visual clásica y nuevas tecnologías potencia los resultados.
- Un prisma de un valor muy pequeño puede ser la diferencia entre fusión y diplopía.
- La colaboración del paciente en casos así es absolutamente imprescindible.
Caso 3 — Ambliopía por deprivación con lente intraocular (chico, 14 años)
Catarata congénita operada a los 4 meses, con endotropia, DVD y nistagmo (los demás datos no los tengo).
La pregunta que Paco dejó abierta fue: ¿Por qué mejora con terapia visual?
Un paper reciente de Juan Portela con casos similares muestra que añadir terapia visual a la oclusión clásica en ambliopías por deprivación mejora significativamente la agudeza, mientras que la oclusión sola tiene un efecto limitado.
El aprendizaje perceptivo parece ser una pieza clave.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Paco Lara abrió la sesión de la mejor manera posible: con casos reales, complejos y bien contados, que demuestran lo que se puede conseguir desde la optometría cuando se trabaja con rigor y sin rendirse ante el pronóstico.
La frase de los prismas “no son venenosos” se queda grabada porque resume una actitud clínica: probar, evaluar y decidir con criterio, sin miedo.
La sesión fue muy amena, con un hilo narrativo que enganchaba de un caso al siguiente, y dejó clara una idea que se repitió posteriormente: refracción y oclusión solas no bastan. La terapia visual es la tercera pata. Sin ella, la mesa se cae.
Estrabismo y Miopía — Pilar Merino

Pilar Merino es especialista en estrabismo y oftalmología pediátrica y presidenta de la Sociedad Española de Estrabología y Oftalmología Pediátrica.
Ideas clave
La ponencia abordó dos realidades muy distintas dentro de la relación entre estrabismo y miopía, que no deben confundirse.
Estrabismo en el miope magno (miopía alta)
- La miopía magna (longitud axial superior a 26,5–27 mm, error refractivo mayor de 6–7 dioptrías) puede provocar un tipo específico de estrabismo: el síndrome de heavy eye o GBI.
- La causa es el desplazamiento nasal del recto superior e inferior del recto lateral por rotura de la banda elástica entre ambos músculos, lo que produce herniación del globo ocular.
- La resonancia magnética orbitaria es recomendable cuando hay desviaciones verticales asociadas, aunque no siempre imprescindible.
- La técnica quirúrgica estándar (grandes retrocesos y resecciones) no es adecuada en estos casos.
- La técnica de Yokoyama —que une los vientres del recto superior y el recto lateral para reposicionar el globo dentro del cono muscular— es la opción de referencia para el GBI completo.
El mensaje clave: En miopes magnos con estrabismo, hay que personalizar la técnica a la hora de una cirugía de estrabismo.
Endotropia adquirida comitante aguda: el estrabismo de los dispositivos digitales
Este es el tipo de estrabismo que está en auge y que conecta directamente con lo que Jorge Jorge explicó desde el punto de vista de los dispositivos digitales.
- Se caracteriza por diplopía intermitente en lejos que progresa a constante, con endotropia de igual ángulo en lejos y cerca y sin causa neurológica aparente.
- La hipótesis más aceptada: el trabajo excesivo en cerca —sobre todo sin corrección en miopes— provoca aumento de la tonicidad de los rectos mediales, acortamiento anatómico real, disminución de la fusión divergente y descompensación de esoforia latente.
- En las series publicadas, la miopía y el exceso de pantallas representan el 82–86% de los casos.
- Aunque la valoración neurológica sigue siendo controvertida, Pilar Merino la recomienda en la mayoría de los casos: hasta un 14% pueden tener patología intracraneal subyacente (tumores, malformación de Arnold-Chiari, hipertensión intracraneal).
- El tratamiento de fondo —reducir el uso de dispositivos— es, en sus propias palabras, prácticamente imposible.
- El tratamiento real es quirúrgico.
- En su serie de 50 pacientes, la diplopía se resolvió en el 100 % de los casos y la estereopsis se recuperó en el 70 %, aunque este proceso es más lento que la recuperación motora.
- Cuanto más joven el paciente y menor el tiempo de evolución, mejores resultados sensoriales.
- Los prismas tienen utilidad mientras se espera el estudio neurológico, no como solución definitiva cuando el ángulo ya es grande.
Qué me llevo / Aplicación práctica
La ponencia de Pilar Merino fue muy complementaria a la de Paco Lara: donde él mostró lo que se puede conseguir desde la optometría, ella mostró con igual criterio y rigor lo que necesita la cirugía para resolverse bien.
El dato de la endotropia adquirida comitante aguda por el sobreuso de dispositivos digitales es especialmente relevante para la práctica diaria.
Me sorprendió saber que están apareciendo muchos casos de este tipo en consulta; su origen está directamente relacionado con el uso de dispositivos digitales y la miopía.
Por tanto, es importante saber reconocerlos, derivar a tiempo para valoración neurológica cuando procede y no conformarse con prismas cuando el ángulo ya requiere cirugía.
Tecnologías innovadoras en terapia visual: Realidad virtual y terapia en casa con videojuegos — Juan Portela

Juan Portela es Dr. en Optometría, trabaja en Clínica Begira de Bilbao y es copropietario de Visionary, el programa que aparece en varios de sus casos. Lo declara explícitamente desde el principio y pide que pongamos el foco en la tecnología y no en la marca.
Ideas clave
La ponencia arrancó con una aclaración importante y honesta: no todo lo que se vende como realidad virtual lo es.
El sistema Luminopia, por ejemplo, es en realidad un estereoscopio de Brewster —tecnología victoriana— con películas en lugar de diapositivas.
La realidad virtual auténtica es inmersiva: la persona se gira y ve lo que hay detrás. Esa diferencia importa clínicamente.
La realidad virtual tiene aún limitaciones técnicas reales que hay que conocer:
- Las lentes están a solo 17 mm del ojo, lo que afecta a la resolución y modifica los ángulos de desviación: las endotropias aumentan, las exotropias se reducen o desaparecen, las verticales apenas varían.
- Por eso es imprescindible que las gafas tengan eye tracker.
- Sin él, no recomienda meter a ningún paciente en realidad virtual.
- Con eye tracker, la gafa se convierte en lo que él llama “un sinóptoforo del siglo XXI”: permitiendo medir el ángulo objetivo y subjetivo, valorar la supresión y controlar la fijación en todo momento.
Presentó tres casos clínicos que ilustran el potencial de esta tecnología en situaciones complejas.
Como conclusión tras exponer esos tres casos, Juan Portela fue claro: la realidad virtual con eye tracker es el futuro del tratamiento de la ambliopía, el estrabismo y el campo visual en sujetos con daño cerebral adquirido.
Pero también fue honesto sobre sus límites: las medidas en RV no son transferibles directamente al mundo real y no deben usarse para planificación quirúrgica.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Juan Portela tiene esa forma de explicar que genera confianza: no vende, muestra.
Reconoce lo que no funciona, pone límites a sus propias herramientas y presenta resultados reales con pacientes reales. Eso hace que lo que sí funciona resulte mucho más creíble.
Los tres casos demuestran que hay situaciones —parálisis oculomotoras, daño cerebral, hemianopsia— donde la terapia visual clásica tiene un techo y la RV con eye tracker abre posibilidades que antes no existían.
Y el tercer caso clínico que nos expuso fue de esos que recuerdan por qué merece la pena seguir aprendiendo.
Discusión final — sobre estrabismos
El debate tras las tres ponencias dejó algunas ideas muy claras que merece la pena destacar.
- La primera y más urgente: ante una diplopía de aparición reciente sin histórico de estrabismo, derivar siempre.
- No a un oftalmólogo, sino al médico de atención primaria con indicación explícita de valoración neurológica con neuroimagen.
- Pilar Merino lo ilustró con un caso de la semana anterior: una paciente a punto de ser operada de estrabismo en la que la resonancia reveló un tumor.
- Los neurólogos no siempre tienen este tipo de estrabismo en el radar, pero hay que insistir, porque detrás puede haber tumores, malformaciones, hipertensión intracraneal o miastenia gravis —cuya incidencia está aumentando, posiblemente vinculada al uso masivo de estatinas—.
- El mensaje que se quedó en la sala: prismas para que el paciente esté cómodo mientras se espera la valoración neurológica, nunca como solución definitiva sin haberla descartado.
La segunda reflexión fue sobre el papel del optometrista en la detección precoz.
- Paco Lara lo resumió con contundencia: en todo examen optométrico hay dos cosas que no pueden faltar, y una de ellas es el cover test.
- Hacerlo de forma sistemática permite identificar endoforias o endotropias incipientes antes de que se conviertan en un problema mayor.
- Dado que estamos viendo cada vez más miopías moderadas y bajas en jóvenes, y que este tipo de estrabismo adquirido está en aumento, la probabilidad de encontrárselo en consulta es cada vez mayor.
La tercera idea fue una reflexión sobre la hipercorrección miópica como factor contribuyente, menos visible pero relevante: muchos jóvenes llevan más negativo del que necesitan, en parte por la dependencia excesiva del autorrefractómetro sin retinoscopía ni cicloplejia.
- Esa hipercorrección puede estar favoreciendo espasmos acomodativos y contribuyendo a la descompensación de forias latentes.
Y por último, sobre el límite entre terapia visual y cirugía: el consenso fue pragmático.
- La terapia visual y los prismas tienen su lugar, especialmente en ángulos pequeños o mientras se completa el estudio neurológico.
- Pero cuando el ángulo es grande, lleva tiempo creciendo y el paciente está sufriendo, la cirugía es la solución.
- Que el paciente haya estado dos años con diplopía severa y encuentre alivio inmediato tras la operación dice mucho de lo que nos estamos perdiendo por no actuar a tiempo.
Elevar el estándar de atención en la gestión de la miopía — Simão Pedro Silva
Simão Pedro Silva es especialista de Hoya Vision Care Portugal, con más de 15 años de experiencia en el sector de la óptica y la salud visual.
Su actividad se centra especialmente en la gestión de la miopía infantil, siendo uno de los principales responsables de la formación y divulgación de la tecnología MiYOSMART en Portugal, además de participar habitualmente como ponente en congresos y eventos profesionales del sector.
El primer día se cerró con una ponencia de Simão dedicada a la lente MyoSmart IQ de Hoya y a los resultados obtenidos en el control de la miopía.
Lamentablemente, me la perdí por una pequeña urgencia que me surgió justo al final del día (por cierto, muchas gracias, Paulo y José Pedro, por vuestra inestimable ayuda), así que prefiero no hacer un resumen de una charla a la que no pude seguir directamente.
En cualquier caso, es un tema que me interesa especialmente.
De hecho, ya publiqué hace años un artículo sobre las primeras lentes con tecnologías DIMS para control de miopía cuando aparecieron y me comprometo a actualizarlo próximamente.
Por tanto, si te interesa este tema, no te preocupes porque compartiré toda la información cuando tenga el artículo listo.
Y si quieres recibirlo antes que nadie, puedes suscribirte al blog Cuida tu Vista o a mi lista de profesionales, donde iré compartiendo las principales novedades, resúmenes de congresos, etc..
Sesión 4: Fronteras en los cuidados visuales: Terapias avanzadas y modelos biomédicos
Sesión presentada por Miguel Ribeiro, que introdujo a los tres ponentes.
Nistagmo: Actualización y perspectiva de diagnóstico y manejo optométrico — Raúl Martín Herranz

Raúl Martín Herranz es optometrista, doctor en Ciencias de la Visión y profesor catedrático del IOBA en la Universidad de Valladolid.
Ideas clave
El nistagmo es un tema que llega a la consulta —en óptica o en clínica— más de lo que parece, y sin embargo muchos optometristas no saben bien qué hacer con él.
Esta ponencia fue precisamente eso: una guía práctica para manejar estos casos adecuadamente.
La clasificación más útil para la práctica diaria divide el nistagmo en tres grupos:
- Fisiológico (optocinético, vestibular, de punto final), que no se asocia a ninguna patología y no requiere actuación.
- Infantil, que sí requiere manejo optométrico aunque el paciente no se queje de que los ojos se mueven.
- Adquirido, que es una señal de alerta: puede indicar patología neurológica grave y el paciente debe estar correctamente estudiado por un equipo médico antes de que el optometrista intervenga.
La diferencia clave entre infantil y adquirido es la sintomatología.
- Los pacientes con nistagmo infantil son asintomáticos respecto al movimiento ocular (se quejan de visión borrosa, cefalea, problemas de visión binocular, pero no de que el mundo se mueve).
- Los pacientes con nistagmo adquirido sí experimentan oscilopsia —la sensación de que el mundo se mueve—, que es muy incapacitante.
Cómo explorar a estos pacientes
El error más frecuente es ocluir el ojo al medir la agudeza visual.
Eso desencadena y amplifica el nistagmo, poniendo al paciente en las peores condiciones posibles.
- La solución es usar oclusores translúcidos o penalizar el ojo que no se explora con una lente positiva de alta potencia. Nunca ocluir.
- Para la refracción, la clave es encontrar y usar la posición de bloqueo: la posición en la que el movimiento se minimiza y el paciente obtiene la mejor visión.
- En esa posición hay que realizar la refracción y, si son niños pequeños con cicloplejia.
Opciones de manejo optométrico
- Corrección óptica: La mayoría de los pacientes con nistagmo tienen además ametropía importante asociada. La refracción bien hecha ya mejora significativamente su situación.
- Hipercorrección negativa: En nistagmos infantiles con buena amplitud acomodativa, una dioptría adicional de negativo puede estimular la convergencia y reducir el nistagmo.
- Prismas base externa: para estimular la convergencia y reducir el movimiento. La prescripción es empírica: se usa la barra de prismas y se observa si el movimiento disminuye. Los prismas de Fresnel son útiles para hacer prueba antes de tallar la gafa definitiva.
- Prismas para la posición de bloqueo: Cuando el paciente adopta una postura compensatoria de cabeza, los prismas pueden colocar los ojos en esa posición sin necesidad de girar la cabeza.
- Lentes de contacto: Proporcionan retroalimentación propioceptiva a través del nervio trigémino y son especialmente útiles en altas ametropías, donde el movimiento ocular constante descentra las gafas del eje óptico.
- En cuanto a los niños con nistagmo infantil asociado a déficit sensorial (cataratas congénitas, aniridia), la realidad es que todos van a desarrollar ambliopía en mayor o menor grado, y requieren más atención de la que habitualmente reciben, incluyendo programas de terapia visual adaptados.
Qué me llevo / Aplicación práctica
El nistagmo no es una patología muy frecuente, pero que si llega a nuestras consultas.
Y cuando llega, marcar la diferencia entre un paciente que sale de consulta igual que entró y uno al que realmente se le ayuda, depende de saber estas cosas.
La ponencia de Raúl fue muy práctica y muy al grano sobre un tema que muchos optometristas no dominan: cómo explorar correctamente, cómo prescribir buscando la posición de bloqueo y qué herramientas usar para conseguir la máxima calidad visual posible.
Nuevas terapias génicas con vectores no virales y bioimpresión 3D — José Luis Pedraz

José Luis Pedraz es licenciado y doctor en Farmacia por la Universidad de Salamanca, catedrático en la Facultad de Farmacia de la Universidad del País Vasco y director del grupo de investigación NanoBioCel, especializado en nanotecnología aplicada a la terapia génica y a la administración de fármacos.
Ideas clave
- Una ponencia alejada del día a día de la optometría, pero que abre una ventana a lo que está llegando.
- El mensaje central: la terapia génica y la bioimpresión 3D ya no son ciencia ficción.
- Algunos tratamientos están aprobados; otros están en ensayos clínicos avanzados.
- El optometrista no va a prescribirlos, pero va a ver a los pacientes que los reciban.
Terapia génica ocular
El principio es introducir en el núcleo de las células un gen que produzca el efecto terapéutico deseado.
El reto es el vector: el sistema que transporta ese material genético hasta el interior de la célula sorteando todas las barreras del organismo.
Hay dos grandes familias de vectores.
- Los virales —principalmente virus adenoasociados (AAV), adenovirus y lentivirus— son muy eficientes porque aprovechan los mecanismos evolutivos del virus para entrar en la célula, pero son caros, pueden generar respuesta inmune y en algunos casos no permiten dosis repetidas.
- Los no virales —nanopartículas lipídicas, polímeros— son más seguros, más baratos y más flexibles, pero menos eficientes. La tecnología de las vacunas ARNm del Covid fue el gran impulso para este segundo grupo.
En la práctica clínica ocular ya existen dos medicamentos aprobados:
- Luxturna (terapia génica para distrofia retiniana hereditaria, con inyección subretiniana de vector viral).
- Enceto (células modificadas genéticamente encapsuladas en un dispositivo implantable que libera CNTF de forma sostenida).
Los ensayos clínicos activos se centran en DMAE, retinitis pigmentosa y queratitis neurotrófica; en este último caso se está evaluando incluso una formulación de colirio con vector para expresión de NGF en córnea.
Bioimpresión 3D aplicada a la córnea
- La bioimpresión 3D permite fabricar estructuras tridimensionales depositando biomateriales y células de forma controlada, imitando la arquitectura y la funcionalidad de tejidos nativos.
- Su aplicación más prometedora en optometría en el desarrollo de una córnea artificial.
- Conseguir una córnea completa con sus tres capas (epitelio, estroma, endotelio) sigue siendo muy difícil, pero se avanza.
- Los estudios actuales ya logran reproducir capas individuales o combinaciones de dos.
- El principal problema pendiente, como en todos los órganos bioartificiales, es la vascularización y la maduración celular.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Esta fue una de las ponencias más sorprendentes del congreso, y hay que felicitar a la organización por haberla incluido.
- José Luis Pedraz está en el centro de investigación de estas tecnologías y supo transmitir, con claridad y sin perder al auditorio, hasta dónde se puede llegar y por dónde se está avanzando.
- No es un contenido de aplicación inmediata en consulta, pero sí cambia la perspectiva: algunos de nuestros pacientes con distrofias retinianas o con patología corneal grave van a ser candidatos a estas terapias antes de lo que pensamos.
- Conocer su existencia, aunque sea en líneas generales, nos convierte en mejores profesionales y en mejores interlocutores para esos pacientes.
- Además de la ponencia, tuve la suerte de coincidir con José Luis y Eduardo en la cena del sábado, donde los pude conocer un poquito mejor y participar en una conversación poco convencional pero muy interesante.
Avances y desafíos actuales en la visión artificial — Eduardo Fernández Jover

Eduardo Fernández Jover es médico, investigador y catedrático de Histología y Anatomía en la Universidad Miguel Hernández de Elche, reconocido internacionalmente por su trabajo en neuroingeniería y neuroprótesis visuales.
Ideas clave
Una ponencia que fue a la vez una cura de realidad y una fuente de inspiración.
Eduardo Fernández lleva años en el centro de uno de los proyectos más ambiciosos de la medicina actual: devolver visión a personas completamente ciegas estimulando directamente la corteza visual.
Tu óptica puede estar perdiendo visibilidad sin que lo sepas
Solicita un diagnóstico gratuito y descubre si tu ficha de Google, tu posicionamiento local y tu presencia en IA están ayudando realmente a atraer pacientes.
Quiero mi diagnóstico gratuitoPensado para ópticas independientes que quieren mejorar su presencia digital.
El contexto: por qué hace falta ir al cerebro
Para ponernos en contexto, el Dr. Jover nos dio un dato demoledor: Cada cinco segundos, una persona en el mundo se queda completamente ciega.
- Las prótesis de retina han demostrado resultados impresionantes en algunos pacientes (leer letras, moverse por el metro, realizar tareas cotidianas), pero todas tienen limitaciones importantes: resolución muy baja, percepción que se degrada con el tiempo..
- Existe un problema económico brutal. Todas las empresas que las comercializaron han quebrado.
- Además, las prótesis de retina solo funcionan cuando el globo ocular y el nervio óptico conservan cierta integridad.
- En glaucoma avanzado, retinopatía diabética severa o atrofia óptica, no sirven.
- Y sin embargo, la corteza visual de esos pacientes sigue perfectamente funcional.
- La apuesta de su grupo: saltarse el ojo y enviar la información directamente al cerebro.
El trabajo del grupo de Fernández Jover
- Su equipo implanta prototipos de 100 microelectrodos directamente en la corteza visual primaria.
- Llevan cinco pacientes implantados con este sistema.
- Los resultados son todavía preliminares, pero hay momentos que, según sus propias palabras, dejaron el laboratorio en silencio.
- Con Berna, la primera voluntaria, lograron que diferenciara una letra «o» minúscula de una mayúscula. Para demostrárselo al equipo, ella llegó un día con dos lentejuelas de distinto tamaño: «Esto es lo que percibo con una y esto con otra».
- Con Max —un soldado ucraniano que perdió ambos globos oculares en el Donbass— consiguieron que localizara objetos y evitara obstáculos, sin tener ojos.
- Con la musculatura extraocular preservada, Max mueve sus prótesis cerámicas y el sistema de eye tracking puede seguir su mirada.
- Uno de los hallazgos más inesperados: un paciente empezó a percibir imágenes espontáneamente, sin estimulación eléctrica, tras el proceso de entrenamiento.
- Algo que no tiene aún explicación, pero que abre una línea de investigación nueva.
Lo que funciona y lo que queda por resolver
- Se pueden inducir patrones complejos y los pacientes los usan para orientación, movilidad y tareas cotidianas simples.
- Pero la resolución con 100 electrodos es muy limitada, la percepción es compleja e impredecible, y la estimulación eléctrica actual es, en sus propias palabras, «como tocar el piano a martillazos».
- El cerebro no funciona así: las neuronas se comunican con neurotransmisores en puntos precisos, no con trenes de pulsos eléctricos.
- El futuro pasa por la estimulación en bucle cerrado —usando las propias señales del cerebro para guiar la estimulación—, por modelos de inteligencia artificial que predigan qué percepción va a inducir cada patrón y por aumentar el número de electrodos.
- También pasa por resolver los problemas éticos y regulatorios: quién se hace cargo si la empresa que fabricó el dispositivo quiebra, cómo proteger la privacidad mental, qué pasa con los pacientes que llevan un implante y nadie puede responder por él.
Qué me llevo / Aplicación práctica
La ponencia terminó con una imagen de Chaplin en Luces de la Ciudad: la chica que recupera la vista y no reconoce a quien la ayudó hasta que lo toca, porque había aprendido a ver el mundo de otra forma.
Es un recordatorio de que devolver visión no es solo un problema tecnológico, sino también perceptivo, cognitivo y humano.
Y en eso —en la rehabilitación y el entrenamiento visual— Fernández Jover lo dijo explícitamente: los optometristas tenéis más experiencia que nosotros y os necesitamos.
Otra ponencia sorprendente que hay que agradecer a la organización y, por supuesto al ponente.
Sesión 5: Enfermedades oculares y sistémicas: Neuroprotección, superficie ocular y biomarcadores retinianos
Sesión presentada por Jorge Jorge, que introdujo a los cuatro ponentes.
Modelos celulares y organotípicos 2D y 3D como herramientas en el desarrollo de terapias oculares — Victoria Díaz Tomé

Victoria Díaz Tomé es investigadora y farmacéutica en la Universidad de Santiago de Compostela y el SERGAS, especializada en el desarrollo de nuevos fármacos y sistemas de liberación para superficie ocular y segmento posterior.
Ideas clave
Cuando se desarrolla un nuevo medicamento oftálmico —desde una lágrima artificial hasta un implante intravítreo—, hay que demostrar que es seguro y eficaz antes de llegar a los ensayos en humanos.
El gran reto actual: reducir el uso de animales de experimentación sin perder la relevancia biológica de los resultados.
Esta ponencia explicó las herramientas que están sustituyendo a los modelos animales clásicos.
Modelos celulares 2D
- El punto de partida: cultivar células sobre una superficie plana con medio de cultivo.
- Son baratos, sencillos y fáciles de implementar.
- Se usan para estudios de citotoxicidad (metabolismo mitocondrial, integridad de membrana), pero también para algo muy práctico: el ensayo de cicatrización, en el que se hace una herida en la monocapa celular, se aplica la formulación y se observa si las células la cierran.
- Muy útil para evaluar colirios repitelizantes o hidratantes.
Modelos 3D: esferoides y córneas reconstruidas
- Los esferoides son agregados celulares que se autoensamblan, simulando mejor las interacciones entre células que los modelos planos.
- Se usan especialmente para estudios de penetración de fármacos y captación de nanopartículas, un campo en pleno auge.
- Los modelos de córnea 3D reproducen varias capas del tejido corneal.
- Los más avanzados incluyen epitelio estratificado, estroma con fibroblastos y endotelio.
- Están estandarizados para estudios de irritación y toxicidad y son los candidatos directos a sustituir el clásico test de Draize, que se realizaba en conejos vivos.
Modelos organotípicos: córneas reales ex vivo
- El modelo BCOP usa córneas de terneros sacrificados para consumo humano —nunca animales sacrificados para la investigación—.
- Mide dos parámetros clave: la transparencia corneal y la permeabilidad.
- Permite saber si una formulación daña la córnea o, al contrario, si favorece la penetración del fármaco hacia la cámara anterior.
- Presentó resultados propios con hidrogeles para queratitis fúngica que mostraron un perfil de seguridad muy superior al medicamento comercial de referencia.
Qué me llevo / Aplicación práctica
En general, esta no es el área de interés principal de la mayoría de los optometristas, pero resultó un complemento muy valioso dentro de la sesión.
Entender cómo se desarrolla y valida una formulación oftálmica ayuda a interpretar mejor la evidencia disponible sobre los productos que prescribimos o recomendamos a diario.
Victoria lo explicó con mucha claridad y con una presentación que acompañaba en todo momento el hilo del discurso, haciendo muy fácil seguir una materia técnicamente densa. Un buen trabajo.
Estrategias neuroprotectoras en el glaucoma: de la ciencia básica a la aplicación clínica —José Antonio Matamoros

José Antonio Matamoros es óptico-optometrista e investigador, doctor en Óptica, Optometría y Visión por la Universidad Complutense de Madrid con mención internacional y Sobresaliente Cum Laude.
Ideas clave
- El punto de partida es un cambio de paradigma: el glaucoma ya no se entiende solo como un problema de presión intraocular elevada.
- Es una neuropatía óptica crónica, progresiva y multifactorial, con mecanismos inflamatorios y neurodegenerativos que avanzan incluso cuando la presión está controlada.
- Hasta el 45 % de los pacientes tratados progresan.
- Por eso hay que hablar de neuroprotección: proteger y preservar la función y la estructura de las células ganglionares de la retina, no solo bajar la presión.
- Los mecanismos por los que mueren esas células son varios y simultáneos: disfunción mitocondrial, estrés oxidativo, citotoxicidad por glutamato, neuroinflamación activada por células gliales y déficit de factores neurotróficos. Actuar sobre una sola vía no es suficiente.
- Hay una clave clínica importante: existe una ventana de rescate entre la disfunción funcional detectable (por electrofisiología) y la pérdida de campo visual establecida.
- Esa ventana es la que hay que aprovechar. Cuando el campo visual ya está afectado, la pérdida neuronal está muy consolidada.
Para ópticas independientes
¿Tu óptica ya aparece en buscOOptica?
Registra gratuitamente tu ficha profesional y ayuda a que más pacientes encuentren tu óptica en Google, Google Maps y en las nuevas búsquedas con inteligencia artificial.
Registrar mi óptica gratisSin compromiso. Alta rápida y orientada a mejorar tu visibilidad digital.
Las moléculas con más evidencia
- Citicolina: es la más estudiada, con evidencia desde los años 80. Actúa sobre tres vías simultáneamente: protege la membrana neuronal, modula la neurotransmisión y tiene efecto antiapoptótico.
- Hay estudios clínicos con diferentes vías de administración (intramuscular, oral, tópica) que muestran mejoras en campo visual, electrorretinograma y OCT.
- Actualmente, hay un ensayo multicéntrico en España para su aprobación como tratamiento farmacológico del glaucoma.
- Coenzima Q10: Antioxidante potente que actúa sobre la cadena respiratoria mitocondrial, neutraliza especies reactivas de oxígeno y modula vías apoptóticas.
- Un estudio clínico publicado el año pasado (administración tópica durante un año) mostró campo visual estable, mejora en potenciales evocados visuales y menor pérdida de grosor en capa de fibras nerviosas y complejo de células ganglionares.
- Combinación citicolina + coenzima Q10: El propio grupo de Matamoros publicó resultados en modelo animal de hipertensión ocular que demostraron menor activación microglial, ausencia de pérdida de células ganglionares y preservación de estructura y función medidas con OCT y electrorretinograma.
- La combinación citicolina + DHA (omega 3) ya está en el mercado y se está presentando en congresos de glaucoma con resultados a 6 y 12 meses.
El gran problema: la brecha entre laboratorio y clínica
- Los modelos animales inducen daño agudo sobre un único mecanismo; el glaucoma clínico es crónico, heterogéneo y multifactorial.
- En animales se trata desde el primer momento o incluso antes del daño; en pacientes, cuando la enfermedad ya está establecida.
- Esa brecha explica casos como la memantina: resultados espectaculares en primates y roedores, sin diferencias significativas en el ensayo clínico en fase 3.
El papel del optometrista
El óptico-optometrista puede contribuir tanto en la investigación (modelos preclínicos con diferentes moléculas) como en el seguimiento clínico.
Las herramientas de detección principales y más efectivas son OCT, electrofisiología y campimetría, y lo ideal sería detectar esa progresión en esa ventana terapéutica antes de que el daño sea irreversible.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Tenía muchas ganas de ver a José Antonio Matamoros en acción, y no defraudó.
Lo más valioso de esta ponencia es que abre una vía real y accesible: moléculas como la citicolina o la coenzima Q10 están disponibles como suplementos, con un perfil de seguridad muy favorable y una base científica creciente.
No sustituyen al tratamiento hipotensor, pero pueden marcar la diferencia en esa ventana de rescate antes de que el daño sea irreversible.
Y la presentación, a nivel visual y de comunicación, fue a la altura del contenido: una de las más cuidadas del congreso. Enhorabuena, José Antonio, y a seguir investigando y divulgando.
Afectación visual en pacientes con baja visión por problemas de superficie ocular — Assumpta Peral

Assumpta Peral Cerdá es profesora titular y secretaria académica en la Facultad de Óptica y Optometría de la Universidad Complutense de Madrid, doctora en Óptica, Optometría y Visión.
Ideas clave
- El punto de partida es un cambio de perspectiva: cuando pensamos en baja visión, casi siempre miramos al polo posterior.
- Esta ponencia demostró que la superficie ocular también puede ser causa de baja visión —agudeza menor de 0,3, campo visual reducido, sensibilidad al contraste disminuida— y que muchos de esos casos pasan desapercibidos si no se explora con rigor.
- La regla general que se fue construyendo a lo largo de la ponencia: cuanto más cerca del eje visual y de la córnea, mayor impacto en la agudeza visual y en la sensibilidad al contraste.
- Las patologías palpebrales rara vez causan baja visión severa (excepción: ptosis congénita que no se trata a tiempo y provoca ambliopía por privación).
- Las conjuntivales tienen más impacto, sobre todo las de origen autoinmune.
- Las corneales son las que generan las pérdidas más severas.
- Las enfermedades con mayor riesgo de pérdida visual irreversible son la úlcera corneal infecciosa, el penfigoide ocular, el síndrome de Stevens-Johnson, el tracoma avanzado, la insuficiencia límbica severa y los tumores palpebrales invasivos.
- La frecuencia no se correlaciona con la gravedad: la blefaritis crónica y la disfunción de las glándulas de Meibomio son muy frecuentes, pero rara vez causan pérdida severa, mientras que el penfigoide ocular o el Stevens-Johnson son raros pero devastadores.
Hizo especial hincapié en dos herramientas que deben ser de uso habitual en cualquier consulta de optometría:
- La lámpara de hendidura: somos primera línea de detección. Muchas de estas enfermedades dan su primera señal en la superficie ocular, y lo que vemos a veces es solo el marcador de algo más serio que hay debajo.
- La fluoresceína sódica: esencial para valorar la extensión, profundidad y severidad de cualquier lesión epitelial. Cuando la fluoresceína permea al estroma, la barrera epitelial está rota. Eso tiene implicaciones inmediatas: mayor riesgo de infección y, en usuarios de lentes de contacto, la adaptación debe esperar hasta que la superficie esté regenerada.
En cuanto a las complicaciones por lentes de contacto, dejó un mensaje claro: casi todas son evitables. Conjuntivitis papilar gigante, queratitis infecciosas, toxicidad a conservantes, neovascularización, etc.
La mayoría tienen su origen en higiene deficiente, mantenimiento inadecuado o falta de seguimiento.
Y aquí conectó directamente con la ponencia del día anterior de Mark Rosenfield: “Education, education, education.”
La labor de consejo y seguimiento con nuestros pacientes portadores de lentes es tan importante como la propia adaptación.
Qué me llevo / Aplicación práctica
Una ponencia que toca algo que está demasiado descuidado en la práctica diaria: la valoración sistemática de la superficie ocular.
No hace falta tener un caso de baja visión para que esto sea relevante; lo es en cada adaptación de lentes de contacto, en cada revisión rutinaria, en cada paciente con ojo seco o blefaritis que vemos pasar por consulta.
Assumpta lo transmitió con conocimiento, cercanía y una pasión evidente por el tema, con imágenes muy bien seleccionadas y una capacidad para conectar con el auditorio que hizo muy fácil seguir una materia densa.
La referencia a Mark Rosenfield y su education, education, education merece apuntarse: al final, prevenir estas complicaciones depende en gran medida de lo que hacemos —o dejamos de hacer— en esa conversación con el paciente.
- Y esto viene de mi parte… Los atajos no son buenos y debemos seguir protocolos claros y bien diseñados para detectar (y evitar) problemas de superficie ocular.
- En estos protocolos, el uso de la biomicroscopía y la fluoresceína de modo habitual y eficaz son las mejores herramientas para lograrlo, como dejó también muy claro Assumpta, con la que coincido totalmente.
Afectación del polo posterior en patología sistémica: la retina como biomarcador in vivo — Elena Salobrar-García

Elena Salobrar-García es profesora e investigadora en la Universidad Complutense de Madrid y en el Instituto de Investigaciones Oftalmológicas Ramón Castroviejo, especializada en neurodegeneración retiniana y biomarcadores oculares.
Ideas clave
El mensaje central de la ponencia es tan sencillo como poderoso: cuando miramos la retina, estamos mirando el cerebro.
La retina es una proyección directa del sistema nervioso central, y muchas patologías sistémicas —vasculares, metabólicas, neurodegenerativas, autoinmunes— dejan su huella en ella antes o al mismo tiempo que en otros órganos, y con la enorme ventaja de que podemos verla de forma no invasiva, en tiempo real y sin coste tecnológico elevado.
Patología vascular sistémica
- En la aterosclerosis, la retina puede mostrar émbolos de colesterol: un hallazgo que parece menor pero es una urgencia real.
- El paciente puede estar asintomático mientras esas placas viajan hacia el cerebro. Hay que derivar ese mismo día.
- La hipertensión arterial se manifiesta en retina como tortuosidad vascular, hemorragias, exudados duros y algodonosos, y en casos avanzados como áreas de isquemia. Si se ve ese fondo de ojo, la primera pregunta es: ¿cuándo te tomaste la tensión por última vez?
- En la diabetes, la retina es el mejor indicador de control metabólico: lo que vemos en el fondo de ojo refleja cómo están también el riñón y el cerebro, ya que comparten la misma microvascularización.
Enfermedades neurodegenerativas
- Alzheimer: Los depósitos de beta-amiloide y tau se acumulan en la retina en paralelo a lo que ocurre en el cerebro.
- En 2020 se consiguió visualizar por primera vez esos depósitos en retinas de pacientes vivos.
- Su grupo de investigación demostró además que las células ganglionares de la retina muestran muerte celular y un proceso previo llamado necroptosis, así como disminución de la vascularización detectable por OCT-A.
- La mácula muestra un patrón característico: adelgazamiento central en fases iniciales y engrosamiento inflamatorio conforme avanza la enfermedad.
- Parkinson: La dopamina tiene un papel clave en la retina (adaptación a la luz, sensibilidad al contraste, discriminación cromática).
- Cuando falla, el patrón retiniano se parece mucho al del glaucoma: defecto arcuato, escalón nasal, adelgazamiento de células ganglionares y de la capa de fibras nerviosas, con presión intraocular normal.
- Dato revelador: cuando estos pacientes reciben tratamiento con levodopa, los campos visuales mejoran.
- Esclerosis múltiple: entre el 20 y el 30 % de los casos debutan con una neuritis óptica.
- Una mujer joven con neuritis óptica sin antecedentes debe ser derivada a neurología para descartar esclerosis múltiple.
- Entre el 50 y el 70% de los pacientes tendrán neuritis óptica en algún momento de su enfermedad.
- Cada brote deja una pequeña pérdida visual que nunca se recupera del todo. La OCT permite ver tanto la fase inflamatoria aguda (engrosamiento) como la neurodegeneración posterior (adelgazamiento macular).
Toxicidad farmacológica
Algunos fármacos producen alteraciones visuales que hay que conocer: los digitálicos generan cromatopsia amarilla, el sildenafilo produce un azul transitorio, y otros fármacos pueden causar maculopatías, pseudorretinosis pigmentaria u oclusiones.
Presentó una tabla de referencia para tener en consulta.
Qué me llevo / Aplicación práctica
- Elena Salobrar es de esas ponentes que hacen que una hora pase en diez minutos.
- Estructura, claridad, rigor científico y una capacidad para conectar con el auditorio que hace que lo complejo parezca accesible.
- Lo que queda grabado es la dimensión del instrumento que tenemos en las manos: el análisis de retina no es solo oftalmología.
- Es neurología, cardiología, endocrinología y medicina interna en tiempo real, sin agujas, sin radiación y sin coste.
- El optometrista que sabe mirar una retina con criterio está viendo mucho más que un fondo de ojo.
- Está viendo el cerebro, los vasos y, en algunos casos, enfermedades que todavía no tienen nombre clínico en la historia del paciente.
- El futuro con investigadores del nivel de Elena es brillante.
Presentación de pósters en modo rapid fire
Me pareció muy interesante esta iniciativa donde los pósters expuestos en una sala contigua al auditorio principal, eran presentados en dos minutos en una sesión específica para ello.

Conclusiones y reflexiones personales
Tu óptica puede estar perdiendo visibilidad sin que lo sepas
Solicita un diagnóstico gratuito y descubre si tu ficha de Google, tu posicionamiento local y tu presencia en IA están ayudando realmente a atraer pacientes.
Quiero mi diagnóstico gratuitoPensado para ópticas independientes que quieren mejorar su presencia digital.
Una vez más, el CIOCV volvió a demostrar por qué este congreso ocupa un lugar tan especial para muchos de los que tenemos la suerte de asistir.
Estas son algunas de las conclusiones personales que me llevo:
- Durante dos días hemos hablado de visión deportiva, estrabismo, terapia visual, miopía, superficie ocular, glaucoma, biomarcadores retinianos, terapia génica, bioimpresión 3D, visión artificial, etc.
- Temas muy diferentes entre sí, pero unidos por una misma idea: la optometría sigue evolucionando a una velocidad apasionante.
- Cada edición tiene personalidad propia y aborda áreas distintas de la profesión.
- Aún recuerdo la edición de 2025 y lo mucho que me impactó la sesión dedicada a baja visión, tanto por el nivel científico como por la carga humana y emocional que transmitieron algunos de los ponentes y asistentes.
- Este año el protagonismo ha estado más repartido entre áreas tan diversas como la visión deportiva, el estrabismo, las nuevas tecnologías o los biomarcadores retinianos.
- Personalmente, vuelvo a casa con muchas ideas nuevas, varias reflexiones que ya estoy aplicando a mi forma de trabajar y, sobre todo, con la sensación de que nuestra profesión tiene un presente muy sólido y un futuro todavía más prometedor.
- También vuelvo con algo que no aparece en los programas científicos: el valor de las conversaciones, los reencuentros, las nuevas amistades y esos momentos que hacen que un congreso sea mucho más que una sucesión de ponencias.
- Por eso quiero felicitar a Paulo Fernandes, Madalena Lira, Jorge Jorge, Miguel Ribeiro, Antonio Queirós y a todo el equipo organizador por el magnífico trabajo realizado.
- Y también agradecer a ponentes, patrocinadores y asistentes haber contribuido a crear un congreso que combina conocimiento, profesionalidad y cercanía como pocos.
- Y ya que uno puede pedir deseos para futuras ediciones, me encantaría ver algún bloque específico dedicado a la presbicia y también plantearse algún bloque centrado en lentes de contacto.
- Son dos áreas con enorme relevancia clínica y comercial en nuestro día a día que seguro darían lugar a sesiones de gran interés. En cualquier caso, siempre nos sorprenden para bien.
- Y desde luego, felicitar a la organización y patrocinadores por la opción de una cena oficial del congreso, que en mi opinión fue un rotundo éxito.
Espero que este resumen te haya permitido acercarte un poco a lo vivido durante estos dos días en Braga.
¡Nos vemos en el CIOCV 2027!

Deja una respuesta